En una hamaca, una hormiga devoró a otra y se sentó a pensar.
Con mirada ausente, se preguntó qué había hecho, qué significaba haber devorado a su compañera.
La hormiga, ante todo, era una hormiga. No podía responder semejante pregunta, así que siguió caminando.
Con mirada ausente, se preguntó qué había hecho, qué significaba haber devorado a su compañera.
La hormiga, ante todo, era una hormiga. No podía responder semejante pregunta, así que siguió caminando.
Comentarios
Publicar un comentario