Me dijiste:
- No entiendo de matemáticas.
Y te dije:
- Sí que entendés. Pero te hacés la boluda.
Después de eso ya no nos dijimos nada porque no se nos ocurría qué decir. Entre nosotros se presentó un vacío. Lo miramos como analizándolo, no vimos nada en el vacío. No vimos nada a nuestro alrededor.
Nos quedamos ahí en silencio, sin ser en lo absoluto.
Después me tocaste, tuve un orgasmo. Calculo que vos también.
Yo me fui a la casa molesto. Vos no.
Después te vi en el diario, en policiales. Sonreías como una demente desde una foto en blanco y negro.
- ¿Por qué mataste a tu hermana? -te pregunté cuando pude verte
No me respondiste.
Tus padres no te querían hablar.
Yo me fui dilatando. Encontré otra vos, pero no era tanto como yo. Tenía figuras más sencillas. Miraba la tele, entendía el diario.
No fue tan divertido.
Yo te extrañaba.
- No entiendo de matemáticas.
Y te dije:
- Sí que entendés. Pero te hacés la boluda.
Después de eso ya no nos dijimos nada porque no se nos ocurría qué decir. Entre nosotros se presentó un vacío. Lo miramos como analizándolo, no vimos nada en el vacío. No vimos nada a nuestro alrededor.
Nos quedamos ahí en silencio, sin ser en lo absoluto.
Después me tocaste, tuve un orgasmo. Calculo que vos también.
Yo me fui a la casa molesto. Vos no.
Después te vi en el diario, en policiales. Sonreías como una demente desde una foto en blanco y negro.
- ¿Por qué mataste a tu hermana? -te pregunté cuando pude verte
No me respondiste.
Tus padres no te querían hablar.
Yo me fui dilatando. Encontré otra vos, pero no era tanto como yo. Tenía figuras más sencillas. Miraba la tele, entendía el diario.
No fue tan divertido.
Yo te extrañaba.
Comentarios
Publicar un comentario